Qué es
La retina tapiza el interior del ojo como el papel pintado de una habitación. Recibe la luz y manda la imagen al cerebro. Para funcionar tiene que estar pegada a la pared, que es la que la alimenta.
En el tipo más frecuente todo empieza con un desgarro. Por ese agujero se cuela líquido por detrás de la retina y la va levantando, igual que el agua despega el papel de una pared. La parte despegada deja de ver.
Lo que más importa es la mácula, el centro de la retina, con el que lees y reconoces las caras. Si el desprendimiento todavía no ha llegado a ella, operar a tiempo suele conservar la visión central. Si ya la ha alcanzado, la visión se recupera solo en parte.
Hay otros tipos menos frecuentes, como el que aparece en la retinopatía diabética avanzada, donde unas membranas tiran de la retina. Esta guía trata del habitual, el que nace de un desgarro.
Cómo se nota
No duele. Avisa de otra manera:
- Destellos, como relámpagos o flashes en un lado de la visión.
- Muchas moscas nuevas de golpe, o una lluvia de puntos negros.
- Una sombra o cortina que entra por un lado y avanza hacia el centro en horas o días.
- Pérdida de la visión central, cuando el desprendimiento llega a la mácula.
Una sombra que avanza es una urgencia. Llama ese mismo día. Los destellos y las moscas nuevas también hay que mirarlos pronto, porque a menudo son el aviso de un desgarro que todavía se puede sellar con láser. Lo explico en la guía de moscas, destellos y desgarros.
Quién tiene más riesgo
- Las personas con miopía, sobre todo si es alta.
- Quien ya está operado de catarata.
- Quien ha tenido un desprendimiento en el otro ojo, o tiene un padre o un hermano que lo ha tenido.
- Quien ha recibido un golpe fuerte en el ojo.
- Quien tiene zonas débiles en la periferia de la retina, como la degeneración en empalizada.
Es más frecuente a partir de los 50 años, cuando el gel que rellena el ojo se separa de la retina y a veces la rasga.
Por qué corre prisa
Un desprendimiento no se cura solo y casi siempre avanza. Sin cirugía, lo habitual es que acabe afectando a toda la retina y se pierda la visión de ese ojo.
Dilato la pupila y exploro toda la retina para localizar los desgarros y ver hasta dónde llega. La OCT me dice si la mácula sigue en su sitio, y de eso depende la prisa:
- Mácula todavía pegada: hay que operar cuanto antes, en cuestión de días, para llegar antes de que se despegue.
- Mácula ya despegada: también se opera pronto, pero unos días no cambian tanto el resultado.
Hasta la operación te diré en qué postura descansar. Sirve para que el líquido no avance hacia el centro.
La cirugía
Vitrectomía
Es la operación que hago en la mayoría de los casos. A través de tres incisiones mínimas, de calibre 23, 25 o 27G, retiro el vítreo, que es el gel que tira de la retina. Después saco el líquido que hay detrás de ella para que vuelva a apoyarse en la pared, sello los desgarros con láser y relleno el ojo con un gas que la mantiene en su sitio mientras cicatriza.
Se hace con anestesia local: duermo el ojo con una inyección junto a él (anestesia retrobulbar) y no notas dolor. Las incisiones suelen cerrar sin puntos.
Reaplicación de retina en vitrectomía
Tras retirar el vítreo, la retina desprendida vuelve a su sitio.
Láser argón en desprendimiento de retina
Sellado con láser alrededor de la lesión para que la retina quede fija.
Cerclaje, en los casos complicados
A veces la retina forma una cicatrización anómala que tira de ella y hace que se vuelva a desprender. Se llama PVR. Cuando aparece, o cuando ya ha habido un nuevo desprendimiento, añado un cerclaje: una banda fina que se coloca por fuera del ojo y ayuda a mantener la retina en su sitio.
En los casos más complejos, en lugar de gas se deja aceite de silicona dentro del ojo. Sujeta la retina durante más tiempo y se retira en una segunda operación.
Casos complejos, en vídeo
Cuatro operaciones mías de desprendimientos difíciles. Son imágenes reales del microscopio y solo se reproducen si pulsas.
Desprendimiento por tracción en la diabetes
Las proliferaciones fibrovasculares secundarias a la diabetes mal controlada se tiñen con colorante azul y se van pelando progresivamente para reaplicar la retina.
Nuevo desprendimiento por cicatrización (PVR)
Retirada de las membranas que habían vuelto a despegar la retina, en un ojo con aceite de silicona.
Desprendimiento tras una infección de la retina
Se liberan las membranas para que la retina pueda volver a su sitio.
Cirugía guiada por OCT en directo
La OCT del microscopio muestra la retina en corte mientras opero. Aquí guía la retirada de una burbuja diminuta que había quedado bajo el centro de la retina.
Si también tienes catarata
Puedo operar la catarata y la retina en la misma intervención. Te lo propongo cuando la catarata ya molesta o no me deja ver bien la retina durante la cirugía.
Si solo hay un desgarro
Cuando el desgarro se descubre antes de que la retina se despegue, no hace falta quirófano. Lo sello con láser argón en la consulta, en unos minutos.
Después de operarte
La postura
La burbuja de gas flota. Para que empuje justo donde estaba el desgarro, tendrás que mantener la cabeza en una posición concreta durante unos días. Cuál y cuánto tiempo depende de dónde esté el desgarro, y te lo explico antes de la operación para que puedas organizarte en casa.
Mientras tengas gas en el ojo
Verás muy borroso por ese ojo. Según el gas, la burbuja tarda de un par de semanas a un par de meses en reabsorberse. La notarás como una línea que se mueve y va bajando a medida que se hace más pequeña. Mientras dure:
- No viajes en avión ni subas a la montaña o a puertos altos: el gas se expande con la altura y la tensión del ojo puede subir de forma peligrosa.
- Si te tienen que operar de otra cosa con anestesia general, avisa de que llevas gas en el ojo. Hay un anestésico (el óxido nitroso) que no se puede usar.
- Ponte las gotas que te indique y evita esfuerzos fuertes.
Llama enseguida si después de la operación notas:
dolor fuerte que no cede, el ojo cada vez más rojo, que la visión empeora en lugar de mejorar, o que vuelve la sombra.
Resultados
Hoy se consigue reaplicar la retina en más de 9 de cada 10 desprendimientos. En algunos casos hace falta más de una operación, casi siempre porque aparece la cicatrización anómala de la que hablaba antes.
Que la retina esté en su sitio no significa que la visión vuelva a ser la de antes. Eso depende sobre todo de si la mácula llegó a despegarse y de cuánto tiempo estuvo así. Si se operó a tiempo, lo habitual es conservar una buena visión. Si la mácula se despegó, la mejoría es lenta, a lo largo de meses, y puede quedar la imagen algo deformada.
- Si no estás operado de catarata, es frecuente que aparezca en los meses o años siguientes a una vitrectomía. Tiene solución.
- El otro ojo tiene más riesgo que el de otra persona. Lo reviso siempre, y si veo un desgarro o una zona débil lo trato con láser.
- Si vuelven los destellos, las moscas o la sombra, en cualquiera de los dos ojos, llama sin esperar a la revisión.
¿Ves destellos, muchas moscas nuevas o una sombra que avanza?
Llama hoy mismo. Si la retina se está despegando, cada día cuenta.



