Dr. Javier LaraOftalmología · Retina · Glaucoma
Ojo con la pupila dilatada y el cristalino opaco y blanquecino por una catarata

Guía para pacientes · Catarata

Catarata

El cristalino se nubla con los años y la vista se apaga poco a poco. Se opera cuando te estorba para vivir, y la lente que elijas marcará cuánto necesitarás las gafas.

  • Tu día a díadecide cuándo operar, no que la catarata esté “madura”
  • 2 mmIncisión sin puntos, con anestesia en gotas
  • A casaEl mismo día de la operación

Qué es

Dentro del ojo, detrás de la pupila, hay una lente natural transparente: el cristalino. Enfoca la luz sobre la retina, como el objetivo de una cámara. Cuando se vuelve opaco hablamos de catarata.

Casi siempre es cosa de la edad. A partir de los 40 empieza a aumentar el riesgo y con los años la tendremos casi todos, en uno o en los dos ojos. Avanza a ritmos muy distintos: hay quien tarda décadas en notarla y quien la nota en un par de años.

Aceleran su aparición el tabaco, la diabetes, el sol de muchos años y los corticoides tomados o inhalados durante mucho tiempo. Dejar de fumar y usar gafas de sol con filtro y gorra ayuda. Lo que no existe son gotas ni pastillas que la disuelvan o la frenen.

Síntomas

Suele empezar de forma tan lenta que uno se acostumbra. Lo típico es:

  • Visión borrosa o como a través de un cristal empañado, que no mejora del todo con gafas.
  • Deslumbramiento: los faros de noche, el sol bajo o una ventana a contraluz molestan mucho más.
  • Colores más apagados o amarillentos.
  • Necesitar más luz para leer.
  • Cambios frecuentes de graduación. A veces alguien que usaba gafas de cerca empieza a leer sin ellas: es la catarata, no una mejoría.
  • Ver doble con un solo ojo, en algunos casos.

Cuándo operarse

Se oye mucho eso de "hay que esperar a que madure". Hoy no es así. Esperar a que la catarata esté muy dura no aporta nada y hace la cirugía más difícil.

La pregunta que importa es otra: ¿te impide hacer lo que necesitas? Conducir de noche, leer, coser, ver la tele, reconocer a la gente por la calle, salir sin miedo a tropezar. Si la respuesta es sí y la operación puede mejorarlo, es buen momento. Si con unas gafas nuevas te arreglas bien, podemos esperar sin riesgo.

La agudeza visual que marca el optotipo no lo dice todo. Hay personas que leen casi todas las letras en consulta y sin embargo el deslumbramiento no les deja conducir de noche. También cuenta.

Operarse también protege

Ver mejor reduce las caídas y las fracturas de cadera en personas mayores, y los accidentes de tráfico. Y la edad no es un impedimento: con más de 80 años los resultados suelen ser tan buenos como en personas más jóvenes.

A veces hay otros motivos para operar antes: cuando la catarata no me deja ver bien la retina para vigilar una retinopatía diabética o una degeneración macular, cuando hay mucha diferencia de graduación entre los dos ojos o cuando el cristalino engrosado cierra el ángulo del ojo y sube la tensión.

Antes de la operación

En la consulta previa exploro el ojo entero, no solo la catarata. Si hay algo en la retina, en la córnea o en el nervio óptico que vaya a limitar el resultado, prefiero que lo sepas antes.

  • Biometría con IOLMaster 700: mide el ojo con luz, sin tocarlo, y con esos datos calculo la potencia exacta de la lente que te voy a poner.
  • Córnea y astigmatismo: si tienes astigmatismo, veo cuánto y en qué dirección, para valorar una lente tórica.
  • Mácula: con la OCT compruebo que el centro de la retina está sano. Esto pesa mucho a la hora de elegir la lente.

Hablamos también de qué distancias usas más (conducir, ordenador, lectura) y de si te importa llevar gafas. Con eso elegimos juntos el tipo de lente.

Si tomas anticoagulantes o antiagregantes, no los dejes por tu cuenta. En la mayoría de los casos no hace falta suspenderlos para esta cirugía, pero lo revisamos antes. Si tienes alguna enfermedad general mal controlada, te pediré que la vea antes tu médico.

La operación

Se hace por facoemulsificación. A través de una incisión de unos 2 mm en el borde de la córnea, deshago el cristalino con ultrasonidos, lo aspiro y en su lugar coloco una lente intraocular plegada, que se despliega dentro del ojo. La incisión es tan pequeña que se cierra sola, sin puntos.

Una operación mía, paso a paso: incisión, apertura de la cápsula, facoemulsificación, aspiración de los restos e implante de la lente. Imágenes reales.
  • La anestesia es con gotas. Estás despierto, no ves la operación con detalle y no se nota dolor. Si estás nervioso, se puede añadir un sedante suave.
  • Es ambulatoria: te vas a casa el mismo día, con el ojo tapado y acompañado.
  • Se opera un ojo cada vez.

La lente la elijo con las medidas del IOLMaster 700, que también me da la orientación exacta para colocar las lentes tóricas. En el apartado de cirugía tienes vídeos de una facoemulsificación en catarata madura y del implante de la lente.

Qué lente elegir

La lente se queda para siempre, así que merece la pena pensarlo. No hay una lente perfecta para todo el mundo. Cada tipo tiene sus ventajas y lo que se paga a cambio.

Monofocal

Enfoca bien a una distancia, casi siempre de lejos. Da la visión más nítida y con menos efectos de luz. A cambio, necesitarás gafas para leer y a menudo para el ordenador.

Tórica

Corrige además el astigmatismo de la córnea. Si tienes astigmatismo y quieres depender menos de las gafas, es la opción. Existe en versión monofocal y en las de varios focos.

De foco extendido (EDOF)

Alarga el enfoque desde lejos hasta distancias intermedias: el ordenador, el salpicadero, la cocina. Para letra pequeña puede que sigas necesitando gafas. Produce menos halos que una trifocal y tolera mejor pequeños problemas de la mácula o una cirugía refractiva previa.

Multifocal o trifocal

Reparte la luz en varios focos para ver de lejos, a media distancia y de cerca. Es la que más libera de las gafas. El precio es que de noche es frecuente ver halos o destellos alrededor de las luces y algo menos de contraste. Casi todo el mundo se adapta con los meses, pero no todos igual.

No la recomiendo si la mácula, el nervio óptico o la córnea no están sanos. Con una DMAE o un edema macular por diabetes, sus inconvenientes pesan más que sus ventajas.

Monovisión

Con lentes monofocales, se deja un ojo enfocado de lejos y el otro algo más cerca. El cerebro combina las dos imágenes. Funciona muy bien en quien ya la usaba con lentillas; a otras personas les cuesta. Para conducir de noche a veces conviene una gafa.

Las lentes tóricas, de foco extendido y multifocales tienen un coste añadido respecto a la monofocal. Te lo explico en consulta con detalle, sin compromiso.

Recuperación y segundo ojo

Mucha gente nota que ve mejor al día siguiente, aunque la visión termina de asentarse en unas semanas. Hasta nueve de cada diez personas notan que se manejan mejor en su vida diaria tras la operación del primer ojo.

  • Te pondrás gotas durante unas semanas para evitar la inflamación y la infección.
  • No te frotes el ojo. Protégelo al dormir los primeros días, como te indique.
  • Puedes leer, ver la tele y caminar desde el principio.
  • Evita el agua de piscinas y el polvo las primeras semanas.
  • Si necesitas gafas, se gradúan cuando el ojo está estable, habitualmente entre una y cuatro semanas después.

El segundo ojo

Si los dos ojos tienen catarata, operar el segundo merece la pena: mejora la visión en relieve, la conducción y reduce todavía más las caídas. Además, con un ojo operado y otro no, la diferencia entre ambos puede resultar incómoda. Lo habitual es operarlo cuando el primero está estable, y el resultado del primero me ayuda a afinar la lente del segundo.

Riesgos y señales de alarma

Es una de las operaciones más frecuentes y seguras que existen. Las complicaciones que dejan pérdida de visión permanente son raras, pero conviene conocerlas.

Llama enseguida si en los días siguientes notas dolor que va a más, el ojo cada vez más rojo o una bajada de visión. Puede ser una infección dentro del ojo (endoftalmitis). Es muy poco frecuente, pero necesita tratamiento urgente.

Y en cualquier momento, incluso años después: moscas nuevas, destellos o una sombra en parte de la visión. El riesgo de desprendimiento de retina es algo mayor en ojos operados, sobre todo en miopes.

  • Edema macular: la mácula se hincha unas semanas después y la visión se emborrona. Se ve con la OCT y suele responder bien a gotas.
  • Efectos de luz: halos, reflejos o, al principio, una sombra en forma de media luna en un lado. Casi siempre se van atenuando con el tiempo.
  • Tensión alta los primeros días o por las gotas de corticoide. Se controla en las revisiones.

La catarata secundaria y el láser YAG

Meses o años después, la fina bolsa en la que descansa la lente puede volverse opaca. La vista se nubla de nuevo, como si volviera la catarata. Se llama opacificación de la cápsula posterior y es frecuente.

Se soluciona con el láser YAG: en la consulta, con gotas, en unos minutos y sin dolor. Abre una ventana en el centro de la cápsula y la visión se aclara en pocos días. Solo se hace si la opacidad te molesta, no de forma preventiva. Después, como tras cualquier cirugía del ojo, conviene vigilar los síntomas de desprendimiento de retina.

¿Ves peor de lejos, te deslumbran los faros o te han dicho que tienes catarata?

Llama y te doy cita. Te exploro, vemos cuánto te afecta y hablamos con calma de qué lente encaja con tu forma de vivir.

976 22 27 05

Información basada en la guía de práctica clínica de la American Academy of Ophthalmology: Cataract in the Adult Eye Preferred Practice Pattern (2021), adaptada para pacientes. Es orientativa y no sustituye a una valoración en consulta.

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